Una forma de entender la cocina basada en el respeto por el producto, la precisión y el cuidado de cada detalle. Una propuesta creada para trasladar la alta gastronomía a espacios privados y convertir cada comida en una experiencia personal, cercana y completamente adaptada a quienes la disfrutan.
La marca une las raíces vascas de Igor con una mirada abierta a otras culturas y una conexión profunda con Mallorca, su tradición y sus ingredientes. Junto a Rocío, da forma a un servicio en el que cocina y sala trabajan con la misma sensibilidad, desde el diseño del menú hasta el último gesto en la mesa.
Una experiencia sobria, artesanal y elegante, pensada para disfrutar sin prisas y en la que todo gira en torno al plato, al detalle y al momento.
Su propuesta gastronómica es de autor, versátil y precisa. Mantiene la esencia de sus orígenes vascos integrando influencias globales y un claro homenaje al producto y a la tradición de Mallorca.
La identidad visual de la marca proyecta una estética sobria, elegante y artesanal. Todo el protagonismo visual recae siempre en la técnica, el cuidado por el detalle y la experiencia final en el plato y en el servicio.
Su cocina es bastante versátil manteniéndose fiel a sus orígenes Vascos pero con toques de diferentes partes de todo el mundo, haciendo siempre un guiño a la cocina mallorquina, ciudad que le acogió y a la que le debe tanto.
Actualmente ejerce como chef privado junto con su socia Rocio, ambos ofrecen un servicio personalizado y exclusivo haciendo un tándem perfecto entre cocina y sala.
Rocio ha trabajado en diferentes restaurantes y hoteles siendo en algunos de ellos jefa de sala y trabajando en innumerables eventos, dominando tanto la sala y la cocina como la barra. Juntos hacen un tándem perfecto haciendo que cada servicio sea una experiencia única y exclusiva, ofreciendo diferentes servicios que van mas allá de la cocina.